En ámbitos competitivos, como la política y la ciencia, la probabilidad de referirse a un profesional por su apellido es el doble si se trata de un hombre que si es mujer. Una investigación asegura que este sesgo sexista contribuye a asociar lo masculino con el prestigio y la fama.
28 junio 2018 | Publicado : 27 jun 2018 - 10:14 | Actualizado: 28 jun 2018 - 01:26
“Encontramos que esta simple diferencia de denominación afecta al prestigio que se atribuye a las personas”, dice Stav Atir
Tal y como explica a Sinc Stav Atir, investigador de la universidad neoyorkina y primer firmante del trabajo, el objetivo principal de estudio “fue probar si la gente se refiere a profesionales masculinos y femeninos de manera diferente”.
Específicamente –agrega– “queríamos saber si las personas son más propensas a llamar más a los hombres por su apellido en ambientes laborales. Otro de los aspectos que pretendíamos probar es si el uso del apellido o el nombre para referirse a un profesional influye en cómo es percibido dicho individuo”.
El doble de posibilidades
En el trabajo, que ha contado con la participación de unos 3.700 voluntarios, se observó que en ámbitos de gran competitividad, como la ciencia, la literatura y la política, existe el doble de probabilidades de que a los hombres se les llame por su apellido respecto a las mujeres.
Los científicos mencionados por apellido fueron vistos más merecedores de un premio
“Encontramos que esta simple diferencia de denominación afecta al prestigio que se atribuye a las personas, debido a que los participantes consideraban que los profesionales a los que se hacía referencia mediante el apellido eran más eminentes, famosos, con mayor estatus y acreedores de reconocimiento”.
Por ejemplo, se comprobó que los científicos mencionados por apellido fueron vistos como un 14% más merecedores de un premio de carrera por parte de la National Science Fundation.
La investigación recalca que este sesgo puede contribuir a la brecha de género en el prestigio que se atribuye a unos y a otras. Además –opina el experto– “puede explicar de alguna manera la persistencia en una representación insuficiente de las mujeres en los campos de alto estatus, como la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas”.
“Una de las más frecuentas y silenciosas formas de violación de los derechos humanos es la violencia de género”, la discriminación hacia la mujer es parte de la discriminación que los “fuertes” ejercen con los “débiles” en defensa de sus privilegios.
Unos privilegios que a lo largo de la historia se han pretendido justificar con “razones” étnicas, de sexo o de mérito; pero hoy sabemos que no tienen fundamento alguno y que generan desequilibrios perjudiciales para todos.
Por todo ello desde PanamaON queremos poner en marcha este espacio donde resaltar todos aquellos hechos noticiosos que ayuden a romper los esterotipos, fomentar medidas encaminadas a promover principios de empoderamiento de las mujeres, resaltar roles proactivos, dar naturalidad a la participación y liderazgo de la mujer, contar acciones que cambien la mentalidad de la sociedad, y fomentar la igualdad entre hombres y mujeres.