Un estudio publicado en el Journal of Personality and Social Psychology indica que las parejas que comparten al menos 7 minutos de actividad física diaria mejoran considerablemente su relación.
Lo anterior se debe a que retrasa el surgimiento del letargo al que se enfrentan casi todas las parejas que llevan algún tiempo juntas. Generalmente, señalan los expertos, este tipo de crisis ponen en riesgo el vínculo amoroso y la convivencia.
El estudio se realizó en Estados Unidos mediante encuestas puerta en puerta, experimentos de laboratorio y un cuestionario personal y frecuente. El resultado fue contundente: existe una correlación en las actividades compartidas que generan cierto grado de "excitación física o mental" y el bienestar emocional.
"Este efecto positivo [sobre la pareja] tiene que ver con los mecanismos motivacionales y cognitivos básicos que subyacen a la excitación y el aburrimiento en las relaciones a largo plazo", señala el estudio, que también fue compartido por la National Library of Medicine.
La comunicación también mejora si el ejercicio se vuelve un hábito compartido. De acuerdo con los especialistas, se genera empatía mutua y, sobre todo, se crean nuevos códigos de comunicación que sirven como puentes no verbales entre ambas personas: miradas, gestos, ademanes. Todo ello, afirma el estudio, vuelve más sólido el vínculo afectivo.
También se libera adrenalina, una sustancia que también es liberada en determinados momentos del cortejo o la relación sexual. Además, la sudoración produce efectos semejantes a los de la
excitación sexual.
La plataforma digital Venn recomienda algunos pasos para activarse en pareja de forma segura y paulatina. El entrenador personal que dirige estas sesiones grabadas es Einar Méndez, quien fue coach de Martha Debayle, una de las mayores celebridades del mundo de los espectáculos en América Latina.
2.
Vayan a su ritmo. Pueden empezar por caminatas de 15 minutos.
3.
Incorporen 20 minutos de cardio.
5.
Consulten a su médico para conocer su estado de salud actual y visiten a un nutriólogo para que les ayude con un plan de alimentación adecuado.